Recuerdo cuando vivíamos las 3 juntas, en Villa Crespo. Solía despertarme con los dulces sonidos de su gargantita afilada.
Recuerdo las peritas que compartimos, las asomaditas a la mesa ratona para ligar algo, esa desesperación ilógica cuando le ofrecían agua fresca, y como olvidarlo, el día que se hizo señorita. Su primera ropita de marca, sus remeritas talle XXXXXXL...muchos recuerdos de mi sobri.
Es la sobrina del corazón, que compartió una semanita con sus tíos que extrañaban sus caconas de tortuga y sus pichonas minúsculas, sus ladriditos y sus siestitas en entrepiernas.
No queremos a otra eh! Solo vamos a pedir prestada esta cuando nos agarre abstinencia de besitos con olor a culo :)
Próximamente, Jens...

