febrero 09, 2011

Por qué

Porque mis padres querían que supiera inglés, me pusieron una profe particular. 
Porque aprendí con esa profe, entré a un colegio con inglés. 
Porque en ese colegio seguí, pero el inglés no era tan bueno, me comí 6 años y un First Certificate en el Instituto York. 
Porque sabía mucho inglés y mi papá conocía al contador de una empresa, conseguí laburo de recepcionista. Porque en la recepción hice las cosas bien, me ascendieron a secretaria. 
Porque era buena secretaria y sabía inglés, me tomaron en otra empresa y me pagaron más. 
Como esa empresa dejó de pagar y además de inglés, aprendí portugués y francés, me tomaron en otra empresa mejor. 
Porque en esa empresa mejor conocí gente copada, me copé con hacer el traductorado. 
Porque el horario y el nivel del laburo me lo permitían, hice todo el traductorado y me recibí. 
Porque me recibí y me quedó más tiempo libre, empecé teatro. 
Porque me recibí y ser secretaria ya no me hacía feliz, me dediqué a ser traductora.Y también me dediqué al teatro. 
Porque el teatro me hizo feliz y, a juzgar por las risotadas de muchos, también fueron felices otros, hice un curso de monólogos de humor. 
Porque hice el curso y me fue bien, me mandé más confiada a un casting y entré a trabajar en Proyecto Alaska. 
Porque en Proyecto Alaska aprendí mucho (y tengo una hermanita muy despierta) me pidieron hacer un show de humor sobre secretarias. 
Porque 10 años como secretaria de algo tenían que servir, escribí un monólogo que gustó y me contrataron. Porque me contrataron y puse todo lo aprendido y lo vivido en el asador, el show fue un éxito. 
Porque el show fue un éxito, dos completos desconocidos me pidieron que animara su casamiento. 
Porque me ofrecieron esa oportunidad, escribí otro monólogo. 
Porque les gustó, tengo un nuevo show por delante.
Porque la vida es así, cada paso es una nueva posibilidad de acertar el camino.
Porque siento que acierto, soy feliz.