octubre 07, 2011

Otro negrito en mi vida

Y si, no me alcanzaba con uno y ahora tengo dos!
Este negrito peludo llegó al mundo el 19 de agosto en Entre Ríos, más exactamente en la casa de mi prima Haydeé.
Al mismo tiempo en Buenos Aires, con mi otro negrito nos poníamos de acuerdo sobre tener o no tener uno más en la familia. Buscamos y buscamos y un buen día la muñe anunció que iban para Entre Ríos y al parecer había varios bebés dispuestos a ser criados en la capital.
Así que el martes 27 de septiembre llegó a casa Orsino, en manos de la muñe, que lo agitaba por la ventanilla como un banderín jajajaj y llorando como un marrano porque después de 4hs de viaje, le cambiaron el verde del litoral por Libertad y Corrientes en hora pico.
Subió toda la escalera llorando a lo loco y prendido con las uñas a mi remera. Cuando llegamos a casa, inspeccionó cada rincón de la casa, incluyendo el hueco que queda entre el horno y la pared, donde ahora reposa una bandeja para trabarle el paso.
El pequeño felino es una bolita negra, con unos pelos locos blancos dispersos en el lomo y unos ojitos entre grises y verdes que se abren de más cuando le querés sacar una foto.
Le gusta morder pies, con o sin zapatillas, corre como si fuera un puma pero con el cuarto trasero destartalado, tiene una obsesión con un rincón del baño que tienen azulejos rotos que adora escarbar, queda atónito cuando el lavarropas descarga agua y se la da de equilibrista en el bordecito del bajomesada.
También le cabe dormir en algún huequito en el escritorio de Martín y treparse a nuestra cama prendido del acolchado.
"mirá, mirá lo que hace!" es el hit de la temporada, somos dos boludos atrás del gato!
La cagada es que el llegó un lunes y yo salí el jueves para Chile!! Ya me debe haber tomado por madre abandónica. Mientras tanto, además de extrañar a ambos, me mata la intriga por saber qué carajo hacen los dos solos en casa!!!

Bueno, el negrito mayor ya me contó que el pendejo se porta mal, le cagó la alfombra nueva, por ejemplo, lo cual lo obligó a pasar horas en internet buscando cómo educar a un gato para cagar donde corresponde. Y al parecer lo logró!! Claro, el chiquito se pensó que el único cabeza dura iba a ser él. Equivocadísimo el gatito:)
Parece que también se sube a la cama, o sea, Martín se duerme después de echarlo ochenta veces y amanece con la bolita felina metida abajo del acolchado! jajajajajajaj 


Y yo acá lejos, perdiéndome el espectáculo:(
Ya volveré y veré cómo y si puedo encauzar a la fiera desacatada. Mientras tanto me divierto sola imaginando a mi dúo de negritos poniéndose mutuamente a  prueba todo el día. 
¿Quién ganará?? Lo sabremos en breve....



No hay comentarios: