agosto 13, 2011

Oh la lá París !

Nunca sabré  por qué siempre me fascinó París. No creo que haya sido el cuento de la cigüeña que nos fumamos de pequeños porque no tiene nada de fascinante un lugar lleno de pajarracos que reparten niños por el mundo! jajaj No sé. Y cuando empecé a aprender francés, la fascinación y la intriga se intensificó. Ni te cuento cuando la pisé por primera vez: todo se confirmó. París, je t'aime
Londres es una ciudad hermosa pero París, ahhhhh, París me puede, el amor es así. Se podría decir que Londres es una chica distinta, moderna y alternativa y París es clásica y sofisticada, con rodete y perlitas. O sea, nada que ver conmigo, jajaj ¿será por eso que me gusta?
Este viaje se trataba de otra cosa para mi, no tenía fines turísticos sino más bien experimentales, vivir en Londres, en una casa londinense, estudiar, mezclarme con gente de otros países, ir al súper, transitar los hábitos de la ciudad, conocer barrios fuera del mapa turístico, ver teatro, otra cosa. París no estaba en el itinerario pero sabía que se me iba a complicar resistirme a cruzar el charco y verla una vez más. El trencito veloz llega en dos horas y media. ¡Acá en dos horas y media llegás al Partido de la costa!!
La tentación, Adolphe y una platita extra que me regalaron mis viejos hicieron posible el encuentro entre la bella Tour Eiffel y yo. Te cuento que ella siempre se quiso sacar una foto conmigo de fondo y ¿por qué negárselo? Lo único que le pedí es que se pusiera linda, eso sí:)


Así que como les conté en el otro post, salimos de Londres a las 5:25 am y llegamos a París pasadas las 8:30 (tienen una hora más)
Arribamos a la Gare du Nord o "África", como le dice Adolphe (se hace el rubio él jajaja). Es verdad que la Gare du Nord es un asco pero no creo que los negros sean los únicos que le escapan al jabón, honestamente. Ya recordaba de mi primer pasada por París que la baranda te tumba, el olor a meo en las proximidades del subte y la mugre de la gente que iba arriba me quedaron grabados en los pelitos de la nariz. Los estereotipos no son inventos che, salen de algún lado, y ahí lo comprobé. Pero yo le perdono la baranda porque la ciudad es hermosa, nada más, le echás un poco de perfume francés y listo!
 

Tomamos el subte por unas estaciones nomás y salimos cerca del colegio donde Adolphe tenía que rendir examen para empezar su curso de verano al otro día. Me dejó en la plaza de St Sulpice, frente a la iglesia del mismo nombre, la del Código da Vinci. Frente también al edificio donde vive Catherine Deneuve !!! ¿¿Adiviná adónde tenía más ganas de entrar? jajajaja Esperé un ratito, por si salía a pasear al perro pero no...No me quedó más alternativa que entrar a la iglesia, de la cual salí en breves minutos porque con la edad me vuelvo cada vez más hereje y las iglesias, por más parisinas y famosas que sean, no me resultan muy agradables. Igual le flasheé unas fotitos, me llamaron mucho la atención las sillitas porque eran muy chiquitas! No probé si me entraba el culo pero a simple vista te digo que no. El santo suplicio será estar sentado ahí?
Caminé por una callecita angostita y vacía, como me indicó mi guía deluxe, era muy temprano y solo estábamos yo, una señora de la época de María Antonieta y una chica que repartía correspondencia que me dijo: Bonjour madame. Bonyugggg !! le chanté, así con la naricita jajaja. Adoro el francés también!!. Y en apenas minutos ya tenía ganas de hablarlo otra vez, iba leyendo carteles, me iba poseyendo de a poco. Igual lo básico ya lo había practicado: Garcon, un cafè au lait avec une croissant, s'il vous plait (mozo, un café con leche con una medialuna por favor). O, un "croque monsieur" (o sea, tostado con quesito derretido arriba). De "fome" no me iba a morir, ya sabemos:)

Caminé bordeando los jardines de Luxemburgo pero antes de meterme me procuré un "pain au chocolat" y quería comprar un cafecito para llevar pero como no encontré, me senté en un barcito. Adolphe terminó su examen en un pedo así que se me sumó al cafecito enseguida. No me mandé la gran resbalada de Carrie en Dior pero me pisé el vestido yendo al baño del bar y me quedé pseudo en bolas, pseudo porque en vez de ñorpi tenía un top o sea que no se vio nada pero igual el archiúnico viejo que estaba desayunando quedó "frappé". Me acomodé y seguí como si nada, obvio! La escena se repetiría un par de veces, era un poco largo mi vestidito jiji y bue...
Con el motorcito aceitado por la cafeína, nos fuimos a los Jardines de Luxemburgo. BELLÍSIMO. Todo está milimétricamente decorado con flores, lo que era el palacio real es hermoso, ahora funciona el Senado ahí. Los jardineros en París deben vivir como reyes porque es increíble que tengan esos jardines en un espacio público! Además había un sol espectacular, y todo se ve más lindo con sol. Por suerte me tocó ese solazo en París, había estado lloviendo durante 15 días, como en Londres, por supuesto que me achicharré todo el día al sol pero chocha, "tres jolie". Se ve que igual a más de uno le agarró calor porque encontré un sacón de piel en un tacho de basura en la calle y una campera tirada al lado de una escultura en medio del jardín! jajajaja el sacón casi me lo agarro, decí que no tenía más lugar en la valija :)


Bueno, ahí a un costado del palacio está la fuente de Médicis, es un poco tétrica porque está como a la sombra y tiene un estanque medio tenebroso del que parece que en cualquier momento sale una mano y te sumerge! Estaba buena igual, es re Macbeth 
(yo en todos lados te quiero poner una obra jiji)


De ahí me fui al Panteón, una tres cuadritas en subida, mientras Adolphe me esperaba en las rejas de los jardines porque el pobre andaba con la valijita todavía, de su finde en Londres. Saqué varias autofotos, no entré porque no me iba alcanzar el día para entrar a todos lados y porque además había que pagar y mi bolsillo estaba "fermé".
Nos tomamos un colectivo rumbo a la Tour Eiffel, de paso iba viendo la ciudad. De repente apareció ella, en el marco de la ventanilla, y empecé a exclamar casi con la misma emoción desmedida de una nenita de 5 años que estaba sentada en la parte de adelante del colectivo, que saltaba como loca prendida a la ventanilla jajajaj yo me moderé un poco porque a la nena le quedaba mejor el gritito y el saltito, a mi me iban a encerrar por "malade".


Me encanta la Tour, tampoco sé bien por qué! Qué se yo, me provoca un babeo inexplicable. También vi el monumento de la paz, que no recuerdo haberlo visto en el `99. Es una estructura moderna, con unos vidrios donde dice "paz" en muchos idiomas. 


De más está decir que saqué fotos como una loca, incluidas un autofoto parfait con Adolphe y una ráfaga de pelotudeces con la torre de fondo. Caminamos por los "Champs de Mars" y paramos a comer un "croque monsieur" y a hidratarnos porque hacía mucho calor. 
Tomamos el metro, Adolphe para su casa a dejar la valija y a ponerse más cómodo, yo me bajé en "Etoile Charles De Gaulle", ese punto de donde salen cinco avenidas y en el medio tenés el Arco del Triunfo. Esta vez crucé por los túneles, como corresponde. Mi primera vez ahí, muy pendeja y desubicada, me mandé a cruzar por la calle y casi quedo incrustada en el pavimento porque es una rotonda, nadie frena.
Me pasé un buen rato ahí mirando el arco y mirando los otros dos arcos que están en la misma línea, el de la Defense y el del Museo del Louvre. Y otro buen rato tratando de sacar una autofoto como la gente (verán que el esfuerzo valió la pena...) Fijate que como mi cámara tiene el efecto ráfaga, según con qué fuerza le daba al botón me disparaba más de una foto, y me agarraba caminando después de la pose, por eso tengo esas tomas locas que parece que desfilo en el arco jij
Desde ahí le di a la pata derecho por la famosa Avenida de Champs Elyseés, llena de negocios, primeras marcas, chucherías, lonitas en la calle con carteras truchas, o sea, un paseo de vidrieras. Tuve que hacer pis claro, en un McDonalds, que tenía tanto glamour como el de Corrientes y Rodriguez Peña. 
Pasé por un mini shopping donde había tiendas topisimas, esculturas extrañas y lucecitas en el piso!!! Eran como balsosas invadidas por luciérnagas, muy chic.
Después de unas cuadras de Louis Vuitton, Citröen y Rolex, llegás a la Place de la Concorde, donde allá lejos y hace tiempo cortaban cabezas con la guillotina!! Ahora (desde hace un par de siglos en realidad) se erige un obelisco de origen egipcio, con una punta dorada y unas inscripciones doradas divinas. A los costados tiene unas fuentes que de repente empezaron a echar agua, donde una chica me auxilió y me sacó foto porque la longitud del brazo no me daba para sacarme la foto sola jajaja.
Seguí caminando por "les Jardins des Tuilleries", donde encontré un poco de sombra (ya estaba color tomate). Los pies me quedaron grises de la tierrita con piedritas, que además se me metían por todos lados. La gente mete las patas en las fuentes con mucha impunidad, no me dio para hacer eso. Cómo te vas a remojar el juanete lleno de tierra en la fuente del Louvre??? Una falta de respeto total...
Hablando de Louvre, el groso aparece justo después de estos jardines, tiene un arco en la puerta (más pequeño que el del Triunfo) y esa pirámide de vidrio que es una belleza. No entiendo nada de paisaje y urbanismo, sé que algunos detestan que hayan puesto esa pirámide hiper moderna en el medio de una reliquia como el Louvre, pero a mi me encanta!!! Es hermosa, queda hermosa.
Por ahí me reencontré con Adolphe, ahora de pantalones cortos y más fresco para seguir yirando conmigo. Y para hacerme de fotógrafo, claro, porque "estas fotos las van a ver tus nietos" sentenció el muchacho y tiene razón. Así que nos esmeramos. Por suerte el vestidito es largo y no se me ven las patas sucias jaja. Le clavamos una fotito de alaska también, para los archivos de wally jijij



Estuvimos un ratito ahí y marchamos en dirección al Sena, cruzamos el Pont des Arts, donde la gente deja candaditos que sellan su amor, o sea que toda la baranda del puente está llena de candados con iniciales, una ternura:)
Nos tomamos un barquito por el río, el Batobus, y la primera parada fue Notre Dame, la famosa catedral donde no pude sacarme una foto como la gente en mi primera visita porque todo Europa se preparaba para el año 2000 y la mayoría de las fachadas estaban tapadas. Así que me desquité, paseamos por ahí, sacamos unas cuantas fotos, había muchísima gente para entrar, una cola interminable. Anduvimos por el barrio latino, pasamos por una tiendita que tenía cosas muy lindas (me tuve que comprar una cajita, claro) y nos sentamos a terracear como hacen los parisinos, en un cafecito que daba al río, donde me invitó un cafecito con una porción de "tarte tatin" que es la misma torta de manzanas que se hace acá pero se pide en francés. De no ser porque no teniamos mucho más tiempo y además nos daba el sol en la jeta, nos hubiésemos quedado un rato más pero partimos, a tomar otra vez el barquito y seguir de recorrida. El batobus dio la vueltita por el Sena, nos despedimos de Notre Dame desde el agua y nuestra próxima parada fue La Mairie, donde está el Hotel De Ville, sede de la municipalidad. A pasitos de ahí comienza la zona de barcitos y callecitas angostitas que alberga la movida gay, librerías con libros usados y a unas cuadras está el Centro Pompidou, al que me hubiese encantado entrar pero tenia miedo de llegar tarde al tren. Enfilamos para Gare du Nord donde me despedí con un abrazo de mi querido Adolphe, un guía de lujo en mi París adorada, que me bancó todo el día a pesar de las pocas horas de sueño, me prestó sus topísimos anteojos de sol y me hizo de fotógrafo encima! Hermoso día, hermosa compañía. Merci beaucoup mon ami:)




Compré cositas en el mini freeshop de la estación y apenas me subí al tren, me desnuqué. La llegada a Londres fue rapidísima y me apuré lo más que pude para llegar a casa, todavía me faltaba hacer backup de no sé cuántos gigas de fotos para poder devolver la máquina que me habían prestado. Hasta las 2am estuve con eso porque me quedé sin batería. Yo, claro. La que necesitaba un backup era yo.

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