julio 04, 2011

De isla en isla

Y finalmente abandoné Ibiza, por lo menos hasta agosto, cuando haré una segunda pasada cortísima para despedirme del nene que ha sido un anfitrión de lujo.
Además me consiguió quien me llevara al aeropuerto!! Su amiga Natalia trabaja en la aerolínea por la que volé y me hizo el transfer puerta a puerta, incluso hasta se podría decir que me subió al avión porque estaba en las escaleritas cuando abordamos, una divina.
La valijita nueva la llené tanto que era un ladrillo pero cumplió con su cometido: la valija grande pesó 19,5 kg, medio kilo menos del permitido, clap! clap! clap!!!
El vuelo fue corto, algo dormí pero poco, todo el trámite previo y posterior es un verdadero dolor de huevos, incluso aunque no los tengas.
Para colmo entre el cansancio y la lentitud de la cola para hacer verificación del pasaporte, entré en una especie de estado soporífero y cuando me tocó mi turno, el señor me mandó a completar la tarjetita con mis datos y donde me iba a quedar, etc, etc. Solita quedé en esa sala enorme, voy con mi tarjetita completa, donde decía "profesión: translator" porque si ponía actriz capaz que me rebotaban pensando que estaba yendo a buscar fama, y el tipo lee todo y me pregunta: jeqwejqwhfsnaf? WHAT?? no le entendí un choto!!!! El viejo habrá pensado que era traductora de chino. Me preguntó la razón de mi viaje. A practicar inglés, le contesté jejjeje
En fin, agarré la valijota y salí como por un tubo otra vez, hasta ahora nadie me ha revisado ni medio bolso, increíble.
Ahí empezó mi trajín, con las dos valijas con rueditas, haciendo malabarismo para meterme a mear en esos bañitos diminutos, sacando la plata del cinturoncito ese que me había calzado abajo de las tetas, en fin, llegué al aeropuerto a las 3am y ya se me estaban haciendo las 4. Caché un bus divino que me dejó cerca de mi futura casa y de la casa de Matu, quién me estaba esperando para hacerme el aguante hasta las 11am. Por suerte amaneció muy temprano acá, o sea que a plena luz del día de repente me hallé sola con las dos valijas en medio de una avenida grosa y muy british!!!! Lo llamé a Mati de un público pero no me alcanzaron las monedas y se nos cortó la conversación. Y como en las pelis, me llamó él a mi!! Me vino a buscar, trotó como 20 cuadras así que llegó hecho sopa el pobre!!! Una ternura, fuimos caminando uno con cada valija todas esas cuadras hasta su casita, muy panchos, 5 y pico de la mañana, hablando de la vida por unas callecitas increíbles. De repente en la quietud de la mañana de mi valija salían ruidos extraños, mejor dicho, el ruido de las rueditas en la baldosa se convirtió en un chirrido espantoso y cuando nos fijamos, había desaparecido una rueda!!!!!!!!!! Sabíamos que era descartable pero tenía la esperanza de que me durara todo el viaje, no lo logré.

Lo invité a desayunar, entramos en un lugar que era como el paraíso de cualquier gordito como una: panes calientes, olores que nunca en la vida oliste todos juntos, hermoso, no hay forma de describirlo y estaba tan descerebrada que salí sin la cámara, eran como las 8am y recordemos que no había dormido nada...
Lo acompañé a Mati al super y él después me acompañó hasta el depto donde alquilé la habitación. Mati me prestó una valija porque obviamente el "mostro" de 20kg unirueda no podía más. La verdad que a pesar del cansancio, le pegué como 30 cuadras de caminata con las valijas y apenas lo sentí. Matute tiene una paz con la vida que realmente fue una bendición tenerlo acá apenas llegué. Fuimos charlando de bueyes perdidos y casi que ni cuenta me di de que ibamos caminando y cargados, por las calles de Londres!
Llegamos a la casa y lo primero que encontramos fue un montón de basura en la puerta. Oh oh, pensé, dónde me metí. Tocamos el timbre, tenía pánico que no hubiera nadie y tener que sentarme ahí a esperar o peor: volver a yirar con las valijas!!
Mati vio que alguien se bañaba y que había olvidado cerrar la ventanita jajajajajaja
Me abrió la puerta Julia, parisina ella, la compañera de vivienda de Anaïs, la chica que me subalquiló la habitación. Estaban sus padres, su hermano y su novio, Axel, que es ahora mi compañero de casa. Como la chica se estaba volviendo a París, la casa estaba llena de cajas, cosas por todos lados, un despelote mayúsculo que honestamente me asustó. Matu casi queda lacio, él que es tan prolijito, le vi la carita que escondía cierto pánico por mi jajajaja.
Lo liberé a Matute y me acomodé en la habitación, me di un baño y esta gente me invitó a comer con ellos, así que allí fui.
La mamá, Brigitte, no entendía ni inglés ni castellano, así que se moría por charlar y no podía! El papá hablaba algo de español pero poco así que la charla fue con los chicos, muy divinos todos, una familia como cualquiera otra que conozcas pero en otro idioma (sin SAP).
Dormí dos horitas, hice mi primera compra en el super, chateé y me fui, sabiendo que Mati seguramente andaba por el centro en algún pub y que solo tenía que llamarlo al celu para encontrarme con él. La noche del sábado es un capítulo aparte...


1 comentario:

L e o n i a dijo...

Están re lindos, los quiero!
N