julio 10, 2011

Domingueando a la londinense

Aviso, relato atrasado del domingo pasado, el 3 de julio.
El domingo dormí como una cerda, de más está aclarar. Después del viaje y el trajín del sábado, la única opción que tenía era recuperar fuerzas para poder salir a beberme esta ciudad.
Al mediodía se fue la familia de franceses, así que estuve a los besos con todos, y quedó solo el flacucho novio de la chica, que vendría a ser mi compañerito de casa. Se la pasa mirando pelis en la compu y comiendo fideos, por eso es flaco, yo creo, porque no sabe cocinar! jajaja
Ya la casa quedó como más decente cuando desapareció toda esta gente con sus bártulos. Me hice más amiga de la ducha, que te cuento que es eléctrica y es toda una novedad para mi. Es un poco raro el primer mundo. Fijate que no solo el tránsito y los volantes están al revés en Londres, las canillas de agua fría y caliente también. Me di cuenta el domingo porque me lavé los dientes un poco más lúcida que el día anterior y de repente se me derritió la pastita en el cepillo como un quesito gratinado.
Salí de acá como a las 2 de la tarde, rumbo a la escuela donde iba a comenzar el primer curso el lunes. Yo elegí esta ubicación por estar próxima al lugar pero tampoco quería llegar tarde el lunes o no saber para dónde ir, así que hice reconocimiento del lugar y seguí viaje. Derechito por una de esas calles salí al Regents Park, una especie de Palermo multiplicado por mil, ENORMEEEEEE. Tiene agua, tiene pista para correr, tiene extensas áreas verdes, gente jugando al futbol, o practicando béisbol, o cosas raras,  un jardín GUAU!!! el jardín de flores es una cosa increíble, parece pintado. Dentro de donde está el jardín de flores hay un anfiteatro abierto!! Ahí por supuesto iré en breve. Y seguro debe haber más cosas pero la enormidad del parque no me permitió recorrerlo íntegro. Aparte con tanta caminata tuve que pasar por el ñoba, que obviamente hay en el parque, y adiviná qué?? Me indispuse. Claro, ella siempre dando la nota. Lo peor es que no había agarrado ninguna de las 200 toallitas que traje. Y tampoco el paquete de 40 ibuprofenos que compré en Ibiza. Estupidez total se le llama eso.
De todos modos, como en vacaciones no se duerme (como dije en otro post) tampoco se detiene uno por un chorrito fuera de lugar, así que seguí como si nada, ignoré.
Seguí hasta el subte más cercano y me fui al mismo lugar donde había estado el sábado a la noche, obviamente limpísimo otra vez (no había rastros de la alocada noche anterior). Era un bolonqui de gente pero las tiendas estaban cerrando, así que miré un par de boludeces, me agarré un cafecito, di vueltas por callecitas muy locas, y busqué el colectivo, ya en estado de desesperación porque no podía ignorar más mis dolores y además necesitaba volver a descansar para tener todos los sentidos disponibles al día siguiente.
Además ya estaba refrescando mallllll, nadie se enteró que es verano acá...

1 comentario:

L e o n i a dijo...

Los brown pants, exclusivos by No More to London! :)